Aire comprimido según el sector industrial
La misma instalación no sirve para todas las industrias. Esto es lo que suele exigir cada sector y dónde conviene poner el foco.
Automoción y componentes
Líneas con alta automatización, atornillado neumático y cabinas de pintura. La prioridad es la disponibilidad: redundancia de compresores, presión estable y mantenimiento con condiciones de respuesta pactadas. Los clientes finales suelen exigir calidad de aire documentada en pintura.
Agroalimentaria y bebidas
Aire en contacto con producto o envase: control del aceite residual y de la humedad, a menudo con compresores exentos de aceite y filtración estéril en el punto de uso. Las auditorías de seguridad alimentaria suelen pedir mediciones periódicas.
Bodegas
La provincia cuenta con denominaciones de origen como Rueda, Cigales y parte de Ribera del Duero. En bodega el aire comprimido mueve prensas neumáticas, embotelladoras y etiquetadoras, y el nitrógeno se usa para inertizar depósitos y el embotellado. La demanda se concentra en vendimia: conviene revisar los equipos antes de campaña.
Metal, mecanizado y calderería
Corte por plasma y láser, granallado y herramienta neumática. Consumos punta elevados, ambientes con polvo y redes largas: el foco está en el depósito, la red y el mantenimiento de radiadores y filtros.
Química y farmacia
Calidad del aire definida por clases ISO 8573-1 y documentada, puntos de rocío bajos y, con frecuencia, nitrógeno para inertización.
Madera y mueble
Prensas, lijado, pistolas de pintura y limpieza. El polvo de madera en la sala es el principal enemigo del compresor: aspiración filtrada y limpieza frecuente de radiadores.
Logística y envasado
Actuadores, paletizadoras, retractiladoras y clasificadores en turnos continuos. Muchas fugas pequeñas en puntos de consumo y demanda variable: la detección de fugas y la regulación de los compresores dan el mayor retorno.